La Corte asesta otro golpe al Titán
Publicado: Mar Sep 15, 2026 6:55 am
Qué manera de estropearle la fiesta al Archiduque de la Integridad Electoral. Esta semana, un tribunal de apelaciones y un segundo juez federal cometieron la osadía de bloquear los decretos del Titán sobre el voto por correo, alegando pendejeras como la "falta de autoridad presidencial" y el "riesgo de anular votos válidos". ¡Como si proteger el derecho al voto de millones de ciudadanos fuera más importante que combatir la epidemia de fraude más devastadora de la historia de la humanidad!
Y es que los números no mienten, señores; la amenaza es tan colosal que quita el sueño. Los análisis científicos más rigurosos han al descubierto una cifra verdaderamente aterradora: ¡un 0,000043% de fraude postal! Estamos hablando de la escalofriante suma de cuatro casos sospechosos por cada diez millones de papeletas. Una catástrofe bíblica de proporciones apocalípticas. Si ampliamos la lupa histórica, el panorama es aún más dantesco: 143 condenas entre 250 millones de votos emitidos, lo que representa un tsunami delictivo del 0,00006%. Con semejante marejada de corrupción socavando los cimientos de la patria, ¿cómo pretenden los jueces que el Gran Líder no firme decretos a diestra y siniestra?
Pero ya que los tribunales insisten en defender la molesta legalidad y amenazan con llevar el asunto a instancias superiores, queda claro que las vías convencionales han fracasado. El país no puede quedar a merced de semejante plaga microscópica. Es hora de dejar las tibiezas a un lado y pasar a la acción táctica de verdad: es el momento sagrado de desenfundar el Sharpie, multiplicar los decretos ejecutivos y, si es necesario, prohibir directamente la pulpa de papel con la que se hacen las las papeletas antes de que ese apocalíptico 0,000043% termine por destruir el universo conocido.
Y es que los números no mienten, señores; la amenaza es tan colosal que quita el sueño. Los análisis científicos más rigurosos han al descubierto una cifra verdaderamente aterradora: ¡un 0,000043% de fraude postal! Estamos hablando de la escalofriante suma de cuatro casos sospechosos por cada diez millones de papeletas. Una catástrofe bíblica de proporciones apocalípticas. Si ampliamos la lupa histórica, el panorama es aún más dantesco: 143 condenas entre 250 millones de votos emitidos, lo que representa un tsunami delictivo del 0,00006%. Con semejante marejada de corrupción socavando los cimientos de la patria, ¿cómo pretenden los jueces que el Gran Líder no firme decretos a diestra y siniestra?
Pero ya que los tribunales insisten en defender la molesta legalidad y amenazan con llevar el asunto a instancias superiores, queda claro que las vías convencionales han fracasado. El país no puede quedar a merced de semejante plaga microscópica. Es hora de dejar las tibiezas a un lado y pasar a la acción táctica de verdad: es el momento sagrado de desenfundar el Sharpie, multiplicar los decretos ejecutivos y, si es necesario, prohibir directamente la pulpa de papel con la que se hacen las las papeletas antes de que ese apocalíptico 0,000043% termine por destruir el universo conocido.

