Junto con Colombia, se opusieron a la oficialización de una sede en Managua del Banco Centroamericano de Integración Económica
12 de diciembre de 2021 21:03
Jaime Rosemberg
LA NACION
Daniel Capitanich entrega las cartas credenciales como embajador a Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, y Rosario Murillo, vicepresidenta
En otro capítulo de la oscilante y polémica relación diplomática con Nicaragua, Argentina se sumó días atrás a una iniciativa de distintos países que impidió al cuestionado gobierno de Daniel Ortega inaugurar una nueva sede del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) en Managua.
Fuentes de la representación argentina en ese banco (comparte silla con Colombia) confirmaron a LA NACION que Argentina se opuso a la inauguración del nuevo edificio, prevista para el próximo miércoles. “Es una suspensión debida a que el edificio no está terminado. Algunos países querían inaugurar una parte y nos opusimos”, explicaron las fuentes.
Además de Argentina y Colombia, se opusieron Guatemala, El Salvador, Costa Rica, Panamá, República Dominicana, España, México, Taiwán, y Corea del Sur, mientras que solo Nicaragua y Honduras -sede central del BCIE- proponían inaugurar una parte.
El director argentino en el BCIE, Maximiliano Alonso, responde al secretario de Asuntos Estratégicos de la Presidencia, Gustavo Beliz, quien dentro del Gobierno integra una línea cercana a los Estados Unidos, junto al embajador en Washington, Jorge Argüello.
Más allá de las explicaciones de los funcionarios, la decisión aísla aún más a Ortega, cuestionado por obtener su reelección el 7 de noviembre pasado en comicios donde siete candidatos opositores estaban exiliados o encarcelados por el régimen.

