
Valentina había recibido las dos dosis de la vacuna de Pfizer, por lo cual su muerte resultó especialmente sorprendente y repentina. No padecía de patologías previas y se encontraba en perfecto estado de salud los días previos al contagio hasta el 6 de enero, cuando se deterioró gravemente y exigió ser trasladada a un hospital de Sao Paulo
cuadro de trombosis y de neumonía
RIP VALENTINA BOSCARDíN

