Yo.-
Tanto teóricamente como en la práctica, el estado de bienestar desde su implementación ha sido un cuento de hadas, porque resulta que en los países donde funciona el modelo, a la gente no le hace falta, primero por el estándar de vida elevado que tienen (estándar que por supuesto no adquirieron por dicho modelo) y segundo, porque en las regiones en donde SI se necesita de tal modelo, ha resultado ser un fracaso. ¿para que quiero yo disfrutar de algo que al final me puedo pagar por mi propia cuenta? ¿o es que para el estado de bienestar nos aplicaran la misma de "es mejor tenerlo y no necesitarlo que necesitarlo y no tenerlo"?
Por mucha propaganda que nos vendan acerca de las bondades que el estado de bienestar es capaz de prometer, no deja de sustentarse bajo las siguientes premisas:
- Dependerá siempre de una balanza proporcional entre quienes tienen que financiar este modelo (que tiene que ser mucho mayor de quienes se nutren del modelo) y esto en la practica ya está visto que mayoritariamente o en el largo plazo no termina resultando así.
- Dependerá siempre de la benevolencia del gobierno de turno (esto es asumir un mundo ideal en donde no existan los corruptos).
- Dependerá siempre de lo que los gobernantes de turno decidan sobre como gastar el dinero que le sustraen a los contribuyentes (y ya esto es una imposibilidad numérica, ya que los políticos no pueden/deben saber que es lo que una sociedad necesita/demanda).
- La fuente de financiamiento se basa en el expolio, esto es, extraerle el dinero por la fuerza a todos quienes convivan en ese territorio.
- implícitamente en una región donde exista el estado de bienestar no existirá ninguna forma de libre mercado, ya que tácitamente todos deben pagar impuestos.
- por tanto, no existe ningún lugar en donde un ciudadano tenga la libertad en negarse al estado de bienestar y pagar servicios básicos por cuenta propia. (es decir que pueda legalmente negarse a pagar impuestos).
con esto no estoy negando propuestas para ayudar a ese sector de la población de bajos recursos (que al fin y al cabo siempre existirá), pero existen otras propuestas para nada coercitivas en el que se pueden recaudar fondos para ayudar a este sector (como evidentemente se ha materializado en ciertas áreas donde el sector privado mediante actos de filantropía crea organismos para tales fines).

