Lander escribió: Vie Sep 11, 2026 4:10 pm
Tarde van a entender los seguidores de el culto a el amado lider que no es cuestion de democratas o republicanos, ambos son una m*da;si a eso le agregas un presidente corrupto e inepto nadie se beneficia.
Lander, precisamente ahí está el detalle: decir que “no es cuestión de demócratas o republicanos” borra una diferencia histórica que, en el caso venezolano, sí existe. No han tenido la misma visión ni el mismo trato hacia el chavismo, aunque ninguno de los dos partidos haya sido perfectamente coherente.
Obama, siendo demócrata, tardó bastante en asumir la verdadera naturaleza del chavismo. Durante buena parte de su administración predominó una política de diálogo, mediación y búsqueda de un entendimiento con el gobierno venezolano. En 2014, mientras el régimen reprimía las protestas y encarcelaba opositores, Washington seguía apostando por la mediación. En 2015 Obama finalmente firmó sanciones contra funcionarios venezolanos por violaciones de derechos humanos y corrupción, pero eran sanciones individuales, mientras se insistía en mantener canales de diálogo y una relación constructiva con Caracas.
Y aquí es donde yo me hago una pregunta que dejo abierta: ¿los demócratas realmente apoyaron al chavismo, aunque fuera sin proponérselo? No digo que Obama o los demócratas quisieran conscientemente que Maduro se mantuviera en el poder. Eso sería otra cosa. Pero cuando un régimen autoritario recibe durante años diálogo, reconocimiento, mediación y la esperanza de que negociando va a cambiar, mientras sigue encarcelando opositores y destruyendo las instituciones, el resultado práctico puede terminar siendo un apoyo indirecto. La intención puede ser una; las consecuencias, otra.
Los republicanos, en cambio, históricamente fueron mucho menos proclives a comerse el cuento del “socialismo democrático”, del “proceso revolucionario” o de que Chávez podía reconducirse mediante diálogo. Con Trump el cambio fue radical: reconocimiento de Juan Guaidó, sanciones contra altos funcionarios, sanciones contra PDVSA y una política de máxima presión destinada explícitamente a provocar una salida del régimen y restaurar el orden constitucional.
Y ojo: no estoy diciendo que Trump fuera un santo ni que toda su política fuera perfecta. Se puede criticar a Trump por muchas cosas. Pero una cosa es eso y otra negar una diferencia evidente: los republicanos, particularmente durante Trump, dejaron de tratar al chavismo como un gobierno con el que simplemente había que entenderse y comenzaron a tratarlo como lo que era: un régimen autoritario que había destruido la democracia venezolana.
Después llegó Biden, demócrata, y volvió a darle mucho más peso a la negociación. En 2022 el propio Departamento de Estado decía que las negociaciones entre Maduro y la oposición eran “el mejor camino” para recuperar la democracia y que Washington estaba dispuesto a revisar las sanciones si Maduro hacía avances. Posteriormente se concedieron importantes alivios, incluido el levantamiento temporal de sanciones al sector petrolero, mientras Maduro seguía jugando a negociar y a ganar tiempo.
Por eso no compro lo de “ambos son una mlerda” como explicación. Es una frase cómoda, pero políticamente demasiado simplista. Sí hay diferencias entre demócratas y republicanos, y en Venezuela esas diferencias han tenido consecuencias. Los demócratas han tenido momentos de firmeza, por supuesto, pero también han demostrado una mayor disposición a creer que el chavismo podía ser inducido a comportarse democráticamente mediante negociación. Y uno tiene derecho a preguntarse si esa ingenuidad terminó ayudando al régimen, aunque nunca hubiera existido una intención explícita de hacerlo.
Los republicanos tampoco son santos ni tienen el monopolio de la razón. Pero al menos, históricamente, no se tragaron con la misma facilidad el cuento del “socialismo del siglo XXI” ni la ficción de que Chávez y Maduro eran simplemente otros gobiernos latinoamericanos con los que había que sentarse a conversar.
Y quienes vivimos aquello desde dentro sabemos que esa diferencia no es un asunto académico. Mientras unos seguían buscando la manera de negociar con el régimen, los venezolanos veíamos cómo desaparecían las instituciones, encarcelaban opositores y se desmontaba la democracia. Así que sí, Lander: podemos criticar a Trump, a Biden, a Obama, a los republicanos y a los demócratas todo lo que queramos. Pero decir que todos hicieron exactamente lo mismo con Venezuela es sencillamente borrar la historia.