Asombro mundial; el vasoducto llega a Santiago de Cuba .
En Santiago de Cuba, un vaso de agua llega a costar hasta 50 pesos, según admitió este lunes el medio oficialista Sierra Maestra, que denuncia esta venta como “vergonzosa”, al tiempo que reconoce que se ha normalizado hasta convertirse en “costumbre, paisaje, rutina”. La botella pequeña –que los santiagueros llaman “balita” y equivale aproximadamente a un tercio de litro– también se vende en la provincia a 70 pesos.
Un jubilado de 80 años que cargaba agua del río en el municipio santiaguero de Palma Soriano, entrevistado entonces por el medio oficial, contaba que a su zona no había llegado el agua en todo el verano y que por eso debía conseguirla de esa manera. Sumando lo que ganaban él y su anciana esposa, no podía permitirse pagar por uno de esos tanques o camiones cisterna ilegales: las pensiones actuales en Cuba rondan los 4.000 pesos, menos de seis dólares.
“Del servicio de acueducto ya casi nos olvidamos, pues desde el mes de julio no entra a la zona 5, que es la mía, y somos conscientes de que no estamos entre los peores”, relató el anciano de Palma Soriano.

