#25May #NuevaEsparta
@freddyzur: EMERGENCIA EN MARGARITA: Voraz incendio consume tres embarcaciones en astillero de Tubores Chacachacare (Estado Nueva Esparta).
Un incendio de gran magnitud consumió por completo tres embarcaciones pesqueras en el astillero Astivamar, ubicado en el municipio Tubores. El fuego, cuyas causas aún investiga el departamento de Siniestros de los Bomberos, se propagó rapidamente en el muelle de reparaciones debido al material altamente inflamable de los barcos, construidos con madera y fibra de vidrio.Las labores de extinción de los bomberos se vieron severamente complicadas por la crónica escasez de agua en la zona y la falta de camiones cisterna de apoyo, obligando a los funcionarios a maniobrar con recursos limitados. Pese a las dificultades, se logró evitar que las llamas se extendieran a otras estructuras e infraestructuras cercanas. El siniestro no dejó personas lesionadas, pero sí pérdidas materiales millonarias.
Y mientras tanto,
zapatero lleno de joyas con el dinero de Venezuela.
DENUNCIA | En plena crisis de agua que golpea a Cumaná, vecinos señalan a Carmen Antón, jefa del consejo comunal Villa del Sur La Llanada, de intentar impedir que jóvenes entregaran agua potable gratuita a pacientes y enfermos del ambulatorio de la zona.
Habitantes aseguran que el conflicto surge porque presuntamente mantiene un negocio con la venta de agua, cobrando hasta 200 Bs por botella, y la jornada solidaria afectó ese negocio.
Mientras miles de familias sufren por la escasez, denuncian que estructuras vinculadas al poder comunal terminan lucrándose de una necesidad básica. Exigen investigación y respuestas de las autoridades.
La falta de suministro convierte cualquier tubería disponible en una estación informal de abasto
La crisis del agua en la capital no es nueva, pero en barrios como Centro Habana, Cerro, Diez de Octubre o Regla se ha vuelto una rutina agotadora, agravada por los apagones.
Darío Hernández
03 de junio 2026 - 17:05
La Habana/La Habana, que alguna vez tuvo al acueducto entre sus orgullos urbanos, se mide ahora en una hilera de cubos vacíos. En Cuatro Caminos, frente a una pared descascarada, cada recipiente espera su turno como una prueba más de la derrota del sistema hidráulico. Subido a una estructura de hormigón marcada con un “No parqueo” ya desvaído, un hombre vierte el agua cubo tras cubo dentro de un tanque. A su alrededor se juntan pomos, bidones y carretillas. Es la logística de la supervivencia en versión habanera.
“Si te viene el agua dos veces a la semana y da la casualidad de que en ese momento estás en apagón, te jodiste”, dice sin dramatismo una mujer que espera su turno con dos pomos plásticos bajo el brazo.
El detalle es que los cubanos se dieron cuenta más temprano que tarde, que eso de tener un acueductoes un fracaso