A mí tampoco me gusta lo que está pasando hoy en Venezuela, pero es lo que hay.
A mí tampoco me gusta lo que está pasando hoy en Venezuela, pero es lo que hay.
No me gusta que todavía queden presos políticos. No me gusta que no se haya producido la liberación de todos, sin excepción, y que todavía haya venezolanos encarcelados por razones políticas. Las excarcelaciones han sido importantes, pero no son suficientes mientras quede uno solo detenido injustamente. Las organizaciones de derechos humanos siguen denunciando que cientos de presos políticos permanecen en las cárceles venezolanas.
No me gusta que los siniestros hermanos Rodríguez y Diosdado Cabello continúen teniendo tanto poder. Me cuesta entender que quienes fueron piezas fundamentales del chavismo durante tantos años sigan manejando áreas esenciales del Estado. Y menos todavía me gusta que no tengamos un calendario electoral claro que permita a los venezolanos decidir libremente quién debe gobernar. Una transición que no conduzca a elecciones libres, competitivas y verificables no puede considerarse una verdadera transición democrática.
Tampoco me entusiasma, precisamente, la manera como se están manejando los contratos petroleros. Entiendo perfectamente que Venezuela necesita inversión extranjera, tecnología, capital y una reconstrucción gigantesca de su industria petrolera. Pero una cosa es abrir el país a la inversión y otra muy distinta es repartir concesiones estratégicas con una transparencia discutible, sin suficiente control institucional y sin que exista todavía un gobierno democráticamente legitimado. Incluso dentro de la oposición venezolana existen críticas importantes sobre la transparencia y la legalidad de algunos de estos acuerdos.
Ahora bien, dicho todo esto, tampoco voy a cometer el error de afirmar que Venezuela está exactamente igual que antes. No lo está. Y para mí hay una diferencia gigantesca: Nicolás Maduro y Cilia Flores están presos en Estados Unidos y el régimen ha perdido el control absoluto que tenía anteriormente. Estados Unidos ejerce ahora una tutela extraordinariamente fuerte sobre el proceso venezolano y, guste o no guste esa tutela, ha producido una ruptura que hace apenas un año parecía prácticamente imposible. Maduro y Flores están enfrentando cargos en Estados Unidos y posiblemente sigan presos de por vida.
Eso, para mí, es un cambio de magnitud histórica.
¿Es la Venezuela democrática que yo quiero? Evidentemente no. ¿Es la transición que yo habría diseñado? Tampoco. ¿Me gusta que personas vinculadas al antiguo régimen sigan teniendo tanto poder? En absoluto. Pero hay que tener un mínimo de sentido de la realidad: una cosa es reconocer que el proceso está incompleto y otra negar que se ha producido un cambio enorme.
Yo prefiero mirar esto como una oportunidad que todavía puede salir bien o puede salir mal.
Y aquí entra Donald Trump.
Yo apoyo a Trump fundamentalmente por una razón: creo que el futuro democrático de Venezuela depende, en buena medida, de que Estados Unidos mantenga la presión y el interés necesarios para impedir que el viejo régimen simplemente se recomponga con otra cara.
Durante los años de Biden y de los demócratas, yo no veía una salida real para Venezuela, nunca existió. Podremos discutir eternamente sobre las formas, los errores, las mesas de negociación, las sanciones o las estrategias, pero el resultado estaba a la vista: Maduro seguía en Miraflores, la oposición estaba perseguida, las elecciones eran una farsa y el régimen había aprendido perfectamente a convivir con las presiones internacionales. Yo no veía por dónde podía romperse aquel círculo.
Con Trump ha ocurrido algo que cambia completamente el tablero.
No digo que Trump sea perfecto, ni que todo lo que haga respecto a Venezuela me guste. Tampoco creo que Estados Unidos esté actuando por pura filantropía: tiene sus propios intereses estratégicos, energéticos y geopolíticos. Eso es evidente. Pero la política internacional no es una ONG y los Estados actúan buscando sus intereses.
Lo que sí creo es que, por primera vez en mucho tiempo, los intereses de Estados Unidos y la posibilidad de una salida del chavismo pueden coincidir parcialmente. Y eso es muchísimo más de lo que teníamos antes.
Pero precisamente por eso me preocupa que todo esto pueda descarrilar.
Si a Trump le va mal políticamente, si pierde fuerza, si cambia la correlación de fuerzas en Estados Unidos o si una futura administración decide desentenderse de Venezuela, el chavismo va a recuperar terreno. Y no me parece una hipótesis descabellada. El régimen tiene experiencia, tiene estructuras, tiene funcionarios, tiene verdugos, tiene dinero, tiene relaciones internacionales y, sobre todo, tiene una enorme capacidad para sobrevivir políticamente.
Por eso no entiendo a quienes creen que hay que esperar tranquilamente a que todo se resuelva solo.
No. Hay que aprovechar este momento.
Hay que liberar a todos los presos políticos. Hay que desmontar progresivamente las estructuras represivas. Hay que recuperar la independencia de las instituciones. Hay que garantizar el regreso de los exiliados. Hay que establecer un verdadero Estado de derecho. Hay que transparentar los contratos petroleros y mineros. Y, sobre todo, hay que llegar a elecciones libres, competitivas y verificables donde los venezolanos puedan decidir sin militares, colectivos, trampas, inteligencia política ni tribunales controlados por el poder.
Y ahí sí podremos decir que comenzó realmente una nueva Venezuela. Pero falta tocar fondo.
Por eso puedo criticar duramente lo que está ocurriendo y, al mismo tiempo, reconocer que Maduro preso, Cilia presa y la pérdida del control absoluto que tenía el chavismo son pasos enormes respecto a la situación anterior.
No veo ninguna contradicción en eso.
Yo no quiero sustituir un autoritarismo por otro. No quiero una Venezuela tutelada indefinidamente por Estados Unidos. Quiero una Venezuela libre, democrática y soberana.
Pero para llegar allí primero hay que salir del agujero en el que llevamos más de veinte años.
Y, sinceramente, si hoy existe una posibilidad real de salir de ese agujero, creo que sería una enorme irresponsabilidad no aprovecharla.
Después vendrá la discusión sobre quién gobierna Venezuela.
Primero necesitamos que los venezolanos puedan volver a decidirlo.
Y si alguien tiene una idea mejor de como hacerlo ¿A qué está esperando? Que lo haga de una vez en vez de solo quejarse.
No me gusta que los siniestros hermanos Rodríguez y Diosdado Cabello continúen teniendo tanto poder. Me cuesta entender que quienes fueron piezas fundamentales del chavismo durante tantos años sigan manejando áreas esenciales del Estado. Y menos todavía me gusta que no tengamos un calendario electoral claro que permita a los venezolanos decidir libremente quién debe gobernar. Una transición que no conduzca a elecciones libres, competitivas y verificables no puede considerarse una verdadera transición democrática.
Tampoco me entusiasma, precisamente, la manera como se están manejando los contratos petroleros. Entiendo perfectamente que Venezuela necesita inversión extranjera, tecnología, capital y una reconstrucción gigantesca de su industria petrolera. Pero una cosa es abrir el país a la inversión y otra muy distinta es repartir concesiones estratégicas con una transparencia discutible, sin suficiente control institucional y sin que exista todavía un gobierno democráticamente legitimado. Incluso dentro de la oposición venezolana existen críticas importantes sobre la transparencia y la legalidad de algunos de estos acuerdos.
Ahora bien, dicho todo esto, tampoco voy a cometer el error de afirmar que Venezuela está exactamente igual que antes. No lo está. Y para mí hay una diferencia gigantesca: Nicolás Maduro y Cilia Flores están presos en Estados Unidos y el régimen ha perdido el control absoluto que tenía anteriormente. Estados Unidos ejerce ahora una tutela extraordinariamente fuerte sobre el proceso venezolano y, guste o no guste esa tutela, ha producido una ruptura que hace apenas un año parecía prácticamente imposible. Maduro y Flores están enfrentando cargos en Estados Unidos y posiblemente sigan presos de por vida.
Eso, para mí, es un cambio de magnitud histórica.
¿Es la Venezuela democrática que yo quiero? Evidentemente no. ¿Es la transición que yo habría diseñado? Tampoco. ¿Me gusta que personas vinculadas al antiguo régimen sigan teniendo tanto poder? En absoluto. Pero hay que tener un mínimo de sentido de la realidad: una cosa es reconocer que el proceso está incompleto y otra negar que se ha producido un cambio enorme.
Yo prefiero mirar esto como una oportunidad que todavía puede salir bien o puede salir mal.
Y aquí entra Donald Trump.
Yo apoyo a Trump fundamentalmente por una razón: creo que el futuro democrático de Venezuela depende, en buena medida, de que Estados Unidos mantenga la presión y el interés necesarios para impedir que el viejo régimen simplemente se recomponga con otra cara.
Durante los años de Biden y de los demócratas, yo no veía una salida real para Venezuela, nunca existió. Podremos discutir eternamente sobre las formas, los errores, las mesas de negociación, las sanciones o las estrategias, pero el resultado estaba a la vista: Maduro seguía en Miraflores, la oposición estaba perseguida, las elecciones eran una farsa y el régimen había aprendido perfectamente a convivir con las presiones internacionales. Yo no veía por dónde podía romperse aquel círculo.
Con Trump ha ocurrido algo que cambia completamente el tablero.
No digo que Trump sea perfecto, ni que todo lo que haga respecto a Venezuela me guste. Tampoco creo que Estados Unidos esté actuando por pura filantropía: tiene sus propios intereses estratégicos, energéticos y geopolíticos. Eso es evidente. Pero la política internacional no es una ONG y los Estados actúan buscando sus intereses.
Lo que sí creo es que, por primera vez en mucho tiempo, los intereses de Estados Unidos y la posibilidad de una salida del chavismo pueden coincidir parcialmente. Y eso es muchísimo más de lo que teníamos antes.
Pero precisamente por eso me preocupa que todo esto pueda descarrilar.
Si a Trump le va mal políticamente, si pierde fuerza, si cambia la correlación de fuerzas en Estados Unidos o si una futura administración decide desentenderse de Venezuela, el chavismo va a recuperar terreno. Y no me parece una hipótesis descabellada. El régimen tiene experiencia, tiene estructuras, tiene funcionarios, tiene verdugos, tiene dinero, tiene relaciones internacionales y, sobre todo, tiene una enorme capacidad para sobrevivir políticamente.
Por eso no entiendo a quienes creen que hay que esperar tranquilamente a que todo se resuelva solo.
No. Hay que aprovechar este momento.
Hay que liberar a todos los presos políticos. Hay que desmontar progresivamente las estructuras represivas. Hay que recuperar la independencia de las instituciones. Hay que garantizar el regreso de los exiliados. Hay que establecer un verdadero Estado de derecho. Hay que transparentar los contratos petroleros y mineros. Y, sobre todo, hay que llegar a elecciones libres, competitivas y verificables donde los venezolanos puedan decidir sin militares, colectivos, trampas, inteligencia política ni tribunales controlados por el poder.
Y ahí sí podremos decir que comenzó realmente una nueva Venezuela. Pero falta tocar fondo.
Por eso puedo criticar duramente lo que está ocurriendo y, al mismo tiempo, reconocer que Maduro preso, Cilia presa y la pérdida del control absoluto que tenía el chavismo son pasos enormes respecto a la situación anterior.
No veo ninguna contradicción en eso.
Yo no quiero sustituir un autoritarismo por otro. No quiero una Venezuela tutelada indefinidamente por Estados Unidos. Quiero una Venezuela libre, democrática y soberana.
Pero para llegar allí primero hay que salir del agujero en el que llevamos más de veinte años.
Y, sinceramente, si hoy existe una posibilidad real de salir de ese agujero, creo que sería una enorme irresponsabilidad no aprovecharla.
Después vendrá la discusión sobre quién gobierna Venezuela.
Primero necesitamos que los venezolanos puedan volver a decidirlo.
Y si alguien tiene una idea mejor de como hacerlo ¿A qué está esperando? Que lo haga de una vez en vez de solo quejarse.
Re: A mí tampoco me gusta lo que está pasando hoy en Venezuela, pero es lo que hay.
A nadie le gusta nada de lo que ha pasado los últimos 27 años ni lo que tenemos hoy luego del 3 de enero y la salida del matrimonio de narco delincuentes.
USA simplemente perdió todo respeto por los venezolanos tanto del ofocialismo como de la oposcion.
Método Biden:
Te quito sanciones.
Tú me prometes elecciones libres.
Nos damos la mano con Zapatero de testigo.
Hacemos canje de presos: tú me das 10 gringos, yo te devuelvo a Alex Saab y a tus sobrinos.
Tú incumples todo, inhabilitas a María Corina y te robas la elección de 2024.
Resultado: fracasó.
Método Trump:
Te capturo a Maduro el 3 de enero.
Dejo a tu vice Delcy encargada, pero con correa.
Te quito la caja: el petróleo no lo cobras tú, lo cobra EEUU. El Pentágono es dueño de 35% de la empresa.
Si produces y negocias, te dejo vivir. Si no, te vas con Maduro.
Pongo a Dinorah a hablar con Jorge, pero ya no es charla de buena fe, es charla con pistola en la mesa.
Resultado: todavía no fracasa, está sacando petróleo.
Pero el corre contra reloj.
Reloj 1 - La plata: prometió 100 mil millones. Si en un año no se ven pozos nuevos, Exxon dice "Venezuela no sirve" y se va.
Reloj 2 - La corte en EEUU: un juez puede decir "el ejército no puede ser dueño de una petrolera extranjera por 100 años sin permiso del Congreso" y se cae todo.
Reloj 3 - La gente: la gente no quiere diálogo hasta diciembre de 2026. Quiere luz, comida y presos libres ya. Si Dinorah y Jorge solo sacan fotos, la gente se molesta. Ya lo estamos viendo.
En una frase:
Biden creyó en la palabra de Maduro y perdió.
Trump no cree en nadie, cree en la correa. Mientras la correa apriete, no ha fracasado. Cuando la correa se afloje, veremos si sirvió para algo más que para sacar petróleo.
Todavía no ha fracasado y todavía no sabemos si todo quedará en más de lo mismo.
Mientras la gente se distrae con que Trump se esta robando el petróleo de Venezuela y la democracia, hay hoy sentados una replica de las negociaciones de Barbados 2021 2022 ahora no con Gerardo Blyde sino con Dinorah que ya acordaron traerse.el oro de Londres con la excusa de que con eso van a ayudar a los damnificados del terremoto.
Hay un silencio para mi medio cómplice de todos los factores políticos y profesionales de Venezuela sobre este tema.
El petróleo no se lo está robando Trump, se lo está cobrando.
No es que se lo llevan gratis. Lo venden en Houston y con esa plata, según el contrato que filtró el Tribunal Supremo de EEUU, pagan deuda de Chevron, pagan a NABEP para producir más, y el resto va a una cuenta que administra el Pentágono.
Delcy no toca esa caja directamente. El riesgo no es que se lo roben hoy, es que no inviertan y no llegue nada a la gente, pero no es un saqueo gratis.
El oro sí tiene el riesgo real.
Ese oro lleva 7 años trancado justamente porque todos sabían que si se lo daban a Maduro desaparecía. Ahora la jugada es "lo soltamos por el terremoto".
Si lo sueltan sin candado, pasa :
Delcy y Jorge dicen "es para casas".
Dinorah firma como garante opositor para que Londres suelte.
La plata entra por un fideicomiso poco claro, la maneja gente cercana y termina en contratistas amigos en La Guaira. Lo mismo que pasó con la ayuda humanitaria y el gobierno interino.
Si lo sueltan con candado, como está escrito en el acuerdo del 12 de agosto, auditoría internacional, administración de tercero tipo PNUD, trazabilidad pública, y Espacio Público pidiendo que se publique todo, entonces sí puede llegar a cemento y varilla.
La utilidad de Dinorah para Delcy es clara: sin su firma, Londres no suelta. La utilidad de Dinorah para la gente debería ser: "yo solo firmo si hay auditoría y si se podrá revisar cada dólar". Si firma sin eso, se vuelve cómplice del guiso.
Londres no se lo puede dar a Trump, ni a Delcy, ni al Pentágono. Se lo tiene que dar a quien los tribunales ingleses reconocen como dueño legítimo.
Y desde 2018 los tribunales ingleses dijeron: el dueño no es Maduro, es Juan Guaidó y la Asamblea de 2015. Cuando Guaidó se fue, esa silla la heredó Dinorah Figuera.
Por eso la clave no es si el oro viene o no. La clave es: ¿quién lo va a auditar y dónde se va a poder ver en internet cada pago?
Hay muchas cosas pasando en Venezuela y nos distraen con la que está más amarrada y con menos riesgo.
No me gusta Trump en todo, pero en cuanto a la industria petrolera es lo que hay. No me gusta que todavía no vemos avances en la restitución de la institucionalidad ni en la restitución del TSJ y CNE y la promulgación de leyes de garantias y que esas supuestas negociaciones entre oficialismo y supuesta oposición de la asamblea del 2015 están concentradas en ver como le meten mano al ORO de Londres y de eso no habla nadie y eso si sería un robo a la nación sin forma de evitarlo y con complicidad de oficialismo y oposición.
Algun comentario?
USA simplemente perdió todo respeto por los venezolanos tanto del ofocialismo como de la oposcion.
Método Biden:
Te quito sanciones.
Tú me prometes elecciones libres.
Nos damos la mano con Zapatero de testigo.
Hacemos canje de presos: tú me das 10 gringos, yo te devuelvo a Alex Saab y a tus sobrinos.
Tú incumples todo, inhabilitas a María Corina y te robas la elección de 2024.
Resultado: fracasó.
Método Trump:
Te capturo a Maduro el 3 de enero.
Dejo a tu vice Delcy encargada, pero con correa.
Te quito la caja: el petróleo no lo cobras tú, lo cobra EEUU. El Pentágono es dueño de 35% de la empresa.
Si produces y negocias, te dejo vivir. Si no, te vas con Maduro.
Pongo a Dinorah a hablar con Jorge, pero ya no es charla de buena fe, es charla con pistola en la mesa.
Resultado: todavía no fracasa, está sacando petróleo.
Pero el corre contra reloj.
Reloj 1 - La plata: prometió 100 mil millones. Si en un año no se ven pozos nuevos, Exxon dice "Venezuela no sirve" y se va.
Reloj 2 - La corte en EEUU: un juez puede decir "el ejército no puede ser dueño de una petrolera extranjera por 100 años sin permiso del Congreso" y se cae todo.
Reloj 3 - La gente: la gente no quiere diálogo hasta diciembre de 2026. Quiere luz, comida y presos libres ya. Si Dinorah y Jorge solo sacan fotos, la gente se molesta. Ya lo estamos viendo.
En una frase:
Biden creyó en la palabra de Maduro y perdió.
Trump no cree en nadie, cree en la correa. Mientras la correa apriete, no ha fracasado. Cuando la correa se afloje, veremos si sirvió para algo más que para sacar petróleo.
Todavía no ha fracasado y todavía no sabemos si todo quedará en más de lo mismo.
Mientras la gente se distrae con que Trump se esta robando el petróleo de Venezuela y la democracia, hay hoy sentados una replica de las negociaciones de Barbados 2021 2022 ahora no con Gerardo Blyde sino con Dinorah que ya acordaron traerse.el oro de Londres con la excusa de que con eso van a ayudar a los damnificados del terremoto.
Hay un silencio para mi medio cómplice de todos los factores políticos y profesionales de Venezuela sobre este tema.
El petróleo no se lo está robando Trump, se lo está cobrando.
No es que se lo llevan gratis. Lo venden en Houston y con esa plata, según el contrato que filtró el Tribunal Supremo de EEUU, pagan deuda de Chevron, pagan a NABEP para producir más, y el resto va a una cuenta que administra el Pentágono.
Delcy no toca esa caja directamente. El riesgo no es que se lo roben hoy, es que no inviertan y no llegue nada a la gente, pero no es un saqueo gratis.
El oro sí tiene el riesgo real.
Ese oro lleva 7 años trancado justamente porque todos sabían que si se lo daban a Maduro desaparecía. Ahora la jugada es "lo soltamos por el terremoto".
Si lo sueltan sin candado, pasa :
Delcy y Jorge dicen "es para casas".
Dinorah firma como garante opositor para que Londres suelte.
La plata entra por un fideicomiso poco claro, la maneja gente cercana y termina en contratistas amigos en La Guaira. Lo mismo que pasó con la ayuda humanitaria y el gobierno interino.
Si lo sueltan con candado, como está escrito en el acuerdo del 12 de agosto, auditoría internacional, administración de tercero tipo PNUD, trazabilidad pública, y Espacio Público pidiendo que se publique todo, entonces sí puede llegar a cemento y varilla.
La utilidad de Dinorah para Delcy es clara: sin su firma, Londres no suelta. La utilidad de Dinorah para la gente debería ser: "yo solo firmo si hay auditoría y si se podrá revisar cada dólar". Si firma sin eso, se vuelve cómplice del guiso.
Londres no se lo puede dar a Trump, ni a Delcy, ni al Pentágono. Se lo tiene que dar a quien los tribunales ingleses reconocen como dueño legítimo.
Y desde 2018 los tribunales ingleses dijeron: el dueño no es Maduro, es Juan Guaidó y la Asamblea de 2015. Cuando Guaidó se fue, esa silla la heredó Dinorah Figuera.
Por eso la clave no es si el oro viene o no. La clave es: ¿quién lo va a auditar y dónde se va a poder ver en internet cada pago?
Hay muchas cosas pasando en Venezuela y nos distraen con la que está más amarrada y con menos riesgo.
No me gusta Trump en todo, pero en cuanto a la industria petrolera es lo que hay. No me gusta que todavía no vemos avances en la restitución de la institucionalidad ni en la restitución del TSJ y CNE y la promulgación de leyes de garantias y que esas supuestas negociaciones entre oficialismo y supuesta oposición de la asamblea del 2015 están concentradas en ver como le meten mano al ORO de Londres y de eso no habla nadie y eso si sería un robo a la nación sin forma de evitarlo y con complicidad de oficialismo y oposición.
Algun comentario?
Yo si hablo y distingo entre Izquierda y Derecha.Un tema actual y vital.
Re: A mí tampoco me gusta lo que está pasando hoy en Venezuela, pero es lo que hay.
Yuca, yo creo que poco podemos hacer nosotros desde aquí o desde Venezuela y, sobre todo, poco podemos decidir. Podemos opinar, presionar y exigir, pero al final el camino que tome Venezuela dependerá muchísimo de la presión internacional y, particularmente, de Estados Unidos.Yuka escribió: Dom Sep 13, 2026 7:47 am A nadie le gusta nada de lo que ha pasado los últimos 27 años ni lo que tenemos hoy luego del 3 de enero y la salida del matrimonio de narco delincuentes.
...
Algun comentario?
Yo solo espero que esa presión termine llevando al país a un verdadero camino electoral, con elecciones libres y garantías. Pero tampoco veo ningún camino fácil ni rápido.
Lo que flota en el ambiente es precisamente eso: si los republicanos mantienen el poder en EEUU, podemos tener por delante una tutela norteamericana bastante larga, con Venezuela condicionada a la presión de Washington. Y si los demócratas recuperan el poder y cambian radicalmente la política, existe el riesgo de que el chavismo vuelva a ganar espacio y termine recomponiéndose.
Por eso, con todas las reservas que podamos tener sobre Trump y sobre lo que está haciendo, yo prefiero que ahora mismo se mantenga la presión. No veo otra vía realista para llegar a elecciones. Después ya veremos si conseguimos que esa tutela termine convirtiéndose en una verdadera transición democrática.
Lo que sí tengo claro es que no veo ningún camino sencillo. Y mientras tanto, los venezolanos seguimos teniendo bastante poco que decidir sobre nuestro propio futuro.
...
Si alguien tiene una mejor idea, que lo diga.
Re: A mí tampoco me gusta lo que está pasando hoy en Venezuela, pero es lo que hay.
El que no tengamos poder no quiere decir que no tenemos voz.
Si callamos todos la única voz será de los politiqueros corruptos viendo como sacan lo último que queda e irse más forrados todavía. Todos ellos sabe que Venezuela es un país fallido y ninguno tiene interés de tomar el corto y hacer algo lo que vemos es que buscan de donde pueden exprimir un poco más para no irse sin tratar de sacarle más jugo al muerto.
Eso sí es deprimente.
Si callamos todos la única voz será de los politiqueros corruptos viendo como sacan lo último que queda e irse más forrados todavía. Todos ellos sabe que Venezuela es un país fallido y ninguno tiene interés de tomar el corto y hacer algo lo que vemos es que buscan de donde pueden exprimir un poco más para no irse sin tratar de sacarle más jugo al muerto.
Eso sí es deprimente.
Yo si hablo y distingo entre Izquierda y Derecha.Un tema actual y vital.
Re: A mí tampoco me gusta lo que está pasando hoy en Venezuela, pero es lo que hay.
Gepete escribió: Dom Sep 13, 2026 6:37 am No me gusta que todavía queden presos políticos. No me gusta que no se haya producido la liberación de todos, sin excepción, y que todavía haya venezolanos encarcelados por razones políticas. Las excarcelaciones han sido importantes, pero no son suficientes mientras quede uno solo detenido injustamente. Las organizaciones de derechos humanos siguen denunciando que cientos de presos políticos permanecen en las cárceles venezolanas.
No me gusta que los siniestros hermanos Rodríguez y Diosdado Cabello continúen teniendo tanto poder. Me cuesta entender que quienes fueron piezas fundamentales del chavismo durante tantos años sigan manejando áreas esenciales del Estado. Y menos todavía me gusta que no tengamos un calendario electoral claro que permita a los venezolanos decidir libremente quién debe gobernar. Una transición que no conduzca a elecciones libres, competitivas y verificables no puede considerarse una verdadera transición democrática.
Tampoco me entusiasma, precisamente, la manera como se están manejando los contratos petroleros. Entiendo perfectamente que Venezuela necesita inversión extranjera, tecnología, capital y una reconstrucción gigantesca de su industria petrolera. Pero una cosa es abrir el país a la inversión y otra muy distinta es repartir concesiones estratégicas con una transparencia discutible, sin suficiente control institucional y sin que exista todavía un gobierno democráticamente legitimado. Incluso dentro de la oposición venezolana existen críticas importantes sobre la transparencia y la legalidad de algunos de estos acuerdos.
Ahora bien, dicho todo esto, tampoco voy a cometer el error de afirmar que Venezuela está exactamente igual que antes. No lo está. Y para mí hay una diferencia gigantesca: Nicolás Maduro y Cilia Flores están presos en Estados Unidos y el régimen ha perdido el control absoluto que tenía anteriormente. Estados Unidos ejerce ahora una tutela extraordinariamente fuerte sobre el proceso venezolano y, guste o no guste esa tutela, ha producido una ruptura que hace apenas un año parecía prácticamente imposible. Maduro y Flores están enfrentando cargos en Estados Unidos y posiblemente sigan presos de por vida.
Eso, para mí, es un cambio de magnitud histórica.
¿Es la Venezuela democrática que yo quiero? Evidentemente no. ¿Es la transición que yo habría diseñado? Tampoco. ¿Me gusta que personas vinculadas al antiguo régimen sigan teniendo tanto poder? En absoluto. Pero hay que tener un mínimo de sentido de la realidad: una cosa es reconocer que el proceso está incompleto y otra negar que se ha producido un cambio enorme.
Yo prefiero mirar esto como una oportunidad que todavía puede salir bien o puede salir mal.
Y aquí entra Donald Trump.
Yo apoyo a Trump fundamentalmente por una razón: creo que el futuro democrático de Venezuela depende, en buena medida, de que Estados Unidos mantenga la presión y el interés necesarios para impedir que el viejo régimen simplemente se recomponga con otra cara.
Durante los años de Biden y de los demócratas, yo no veía una salida real para Venezuela, nunca existió. Podremos discutir eternamente sobre las formas, los errores, las mesas de negociación, las sanciones o las estrategias, pero el resultado estaba a la vista: Maduro seguía en Miraflores, la oposición estaba perseguida, las elecciones eran una farsa y el régimen había aprendido perfectamente a convivir con las presiones internacionales. Yo no veía por dónde podía romperse aquel círculo.
Con Trump ha ocurrido algo que cambia completamente el tablero.
No digo que Trump sea perfecto, ni que todo lo que haga respecto a Venezuela me guste. Tampoco creo que Estados Unidos esté actuando por pura filantropía: tiene sus propios intereses estratégicos, energéticos y geopolíticos. Eso es evidente. Pero la política internacional no es una ONG y los Estados actúan buscando sus intereses.
Lo que sí creo es que, por primera vez en mucho tiempo, los intereses de Estados Unidos y la posibilidad de una salida del chavismo pueden coincidir parcialmente. Y eso es muchísimo más de lo que teníamos antes.
Pero precisamente por eso me preocupa que todo esto pueda descarrilar.
Si a Trump le va mal políticamente, si pierde fuerza, si cambia la correlación de fuerzas en Estados Unidos o si una futura administración decide desentenderse de Venezuela, el chavismo va a recuperar terreno. Y no me parece una hipótesis descabellada. El régimen tiene experiencia, tiene estructuras, tiene funcionarios, tiene verdugos, tiene dinero, tiene relaciones internacionales y, sobre todo, tiene una enorme capacidad para sobrevivir políticamente.
Por eso no entiendo a quienes creen que hay que esperar tranquilamente a que todo se resuelva solo.
No. Hay que aprovechar este momento.
Hay que liberar a todos los presos políticos. Hay que desmontar progresivamente las estructuras represivas. Hay que recuperar la independencia de las instituciones. Hay que garantizar el regreso de los exiliados. Hay que establecer un verdadero Estado de derecho. Hay que transparentar los contratos petroleros y mineros. Y, sobre todo, hay que llegar a elecciones libres, competitivas y verificables donde los venezolanos puedan decidir sin militares, colectivos, trampas, inteligencia política ni tribunales controlados por el poder.
Y ahí sí podremos decir que comenzó realmente una nueva Venezuela. Pero falta tocar fondo.
Por eso puedo criticar duramente lo que está ocurriendo y, al mismo tiempo, reconocer que Maduro preso, Cilia presa y la pérdida del control absoluto que tenía el chavismo son pasos enormes respecto a la situación anterior.
No veo ninguna contradicción en eso.
Yo no quiero sustituir un autoritarismo por otro. No quiero una Venezuela tutelada indefinidamente por Estados Unidos. Quiero una Venezuela libre, democrática y soberana.
Pero para llegar allí primero hay que salir del agujero en el que llevamos más de veinte años.
Y, sinceramente, si hoy existe una posibilidad real de salir de ese agujero, creo que sería una enorme irresponsabilidad no aprovecharla.
Después vendrá la discusión sobre quién gobierna Venezuela.
Primero necesitamos que los venezolanos puedan volver a decidirlo.
Y si alguien tiene una idea mejor de como hacerlo ¿A qué está esperando? Que lo haga de una vez en vez de solo quejarse.
Aquí, una vez más, marcando la diferencia entre una mente libre, capaz de discernimiento , crítica y autocrítica, y otra(s) adoctrinadas, tarifas o simplemente atrofiadas. Pero nada que aprenden.
Re: A mí tampoco me gusta lo que está pasando hoy en Venezuela, pero es lo que hay.
Tardaron mucho Los Maricorinos en salir a criticar a Trump
Como GOZO.

Como GOZO.

- Axio
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Re: A mí tampoco me gusta lo que está pasando hoy en Venezuela, pero es lo que hay.
esa expresión "pero es lo que hay" suele usarse cuando hay frustración, a veces por conformismo, y es precisamente lo que mantiene esta selva en el atraso.
- no imagino a lo japoneses en el '45 en medio de tanta destrucción diciendo "pero es lo que hay"
- no imagino a los primeros colonos e inmigrantes que emigraron al oeste de eeuu diciendo "pero es lo que hay"
- no imagino los inicios de la nasa durante la carrera espacial, a los ingenieros diciendo "pero es lo que hay"
- no imagino a lo japoneses en el '45 en medio de tanta destrucción diciendo "pero es lo que hay"
- no imagino a los primeros colonos e inmigrantes que emigraron al oeste de eeuu diciendo "pero es lo que hay"
- no imagino los inicios de la nasa durante la carrera espacial, a los ingenieros diciendo "pero es lo que hay"
"Luchamos contra tres gigantes, mi querido Sancho: la injusticia, el miedo y la ignorancia" Miguel de Cervantes
Re: A mí tampoco me gusta lo que está pasando hoy en Venezuela, pero es lo que hay.
De momento Maduro y Cilia sigen presos, es importante que todos sepan que hay que responder por las consecuencias de las acciones.
Y este asunto no es poca cosa, va para largo.
Y este asunto no es poca cosa, va para largo.
Re: A mí tampoco me gusta lo que está pasando hoy en Venezuela, pero es lo que hay.
Mira tu quien viene a hablar de frustrados. ¿Ya traes la solución o solo pasas a hablar paja?Axio escribió: Dom Sep 13, 2026 12:25 pm esa expresión "pero es lo que hay" suele usarse cuando hay frustración, a veces por conformismo, y es precisamente lo que mantiene esta selva en el atraso.
- no imagino a lo japoneses en el '45 en medio de tanta destrucción diciendo "pero es lo que hay"
- no imagino a los primeros colonos e inmigrantes que emigraron al oeste de eeuu diciendo "pero es lo que hay"
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Re: A mí tampoco me gusta lo que está pasando hoy en Venezuela, pero es lo que hay.
de tener soluciones, pues claro que tengo varias, pero cuando tu has visto que esta selva le para pelotas a los "Borrachos"???Gepete escribió: Dom Sep 13, 2026 12:31 pmMira tu quien viene a hablar de frustrados. ¿Ya traes la solución o solo pasas a hablar paja?Axio escribió: Dom Sep 13, 2026 12:25 pm esa expresión "pero es lo que hay" suele usarse cuando hay frustración, a veces por conformismo, y es precisamente lo que mantiene esta selva en el atraso.
- no imagino a lo japoneses en el '45 en medio de tanta destrucción diciendo "pero es lo que hay"
- no imagino a los primeros colonos e inmigrantes que emigraron al oeste de eeuu diciendo "pero es lo que hay"
- no imagino los inicios de la nasa durante la carrera espacial, a los ingenieros diciendo "pero es lo que hay"
vivimos en una singularidad, en donde se aprecia y se valora la mediocridad y se persigue y se destruye el talento.
yo simplemente señalé los hechos, que existan o no, soluciones a este problema, es ya otro tema.
"Luchamos contra tres gigantes, mi querido Sancho: la injusticia, el miedo y la ignorancia" Miguel de Cervantes
Re: A mí tampoco me gusta lo que está pasando hoy en Venezuela, pero es lo que hay.
Esa singularidad mediocre se llama chavismo.Axio escribió: Dom Sep 13, 2026 12:39 pm
"vivimos en una singularidad, en donde se aprecia y se valora la mediocridad y se persigue y se destruye el talento"
Re: A mí tampoco me gusta lo que está pasando hoy en Venezuela, pero es lo que hay.
La vaina se resume fácil: no me gustan los presos políticos, no me cuadran ni Delcy, ni Jorge, ni Diosdado, la guachafita con el petróleo me hiede, no hay fecha de elecciones ni en juego de dados y tampoco quiero un gringo mandándome en la casa... ¡pero le prendo una vela a la tutela del Titán para que nos traiga la democracia!.
Para muestra un botón: Amnistía Internacional andaba denunciando en agosto de 2026 que los calabozos siguen llenos por razones políticas. Y como ahora estas “tutelados”, supongo que son presos de Trummn.
Para muestra un botón: Amnistía Internacional andaba denunciando en agosto de 2026 que los calabozos siguen llenos por razones políticas. Y como ahora estas “tutelados”, supongo que son presos de Trummn.
Re: A mí tampoco me gusta lo que está pasando hoy en Venezuela, pero es lo que hay.
Exactamente aunque Luis Brito García diga lo contrario.una cosa es reconocer que el proceso está incompleto y otra negar que se ha producido un cambio enorme.
Además tanto ruido y alboroto entre tiranos y alacranes muestran que ha habido cambio y hasta Mario Silva nota el cambio y llama a la calle y nadie lam para porque parece que hssta les gusta el cambio a los colectivos y milicianos
Yo si hablo y distingo entre Izquierda y Derecha.Un tema actual y vital.
Re: A mí tampoco me gusta lo que está pasando hoy en Venezuela, pero es lo que hay.
lo que hay es un titán robando y abajo una montonera con la jeta abierta esperando que algo les caiga

Re: A mí tampoco me gusta lo que está pasando hoy en Venezuela, pero es lo que hay.
Puedes chillar como cochino todo lo que quieras, igual te quedan 2 años más de Trump y quien sabe cuantos más de republicanos en la casa Blanca.
Re: A mí tampoco me gusta lo que está pasando hoy en Venezuela, pero es lo que hay.
Buehhh… otra vez el dilema del vaso medio vacío o medio lleno.
La gente sigue pelando bola, los Chavistas siguen amedrentando a la población venezolana y haciendo lo que les da la gana. Lo que único que ha cambiado es que ahora tienen que compartir el botín petrolero con el gobierno gringo de turno y su hampón favorito que no es otro que Alejandro Betancourt.
Ese acuerdo oscuro del que nadie conoce los verdaderos detalles puede potencialmente significar graves problemas de cara a una Venezuela democrática y re institucionalizada. ¿O es que alguien duda que de alguna manera los chavistas y el cartel de los soles tienen también sus tentáculos metidos ahí? Alguna tajada se están llevando…
La verdad es que no puedo entender como a estas alturas todavía hay gente que se rasga las vestiduras por Trump y Rubio. Por cierto, este último no se quiso tomar la foto con Delcy Eloina en su ultimo viaje a Sur América; así como tampoco se la toma con María Corina. Típico guabinoso cobardón.
Todos nos alegramos muchísimo de la extracción de maduro. También es cierto que Venezuela no esta exactamente igual que antes; pero tampoco se puede decir que este tangiblemente mejor. Aparte de algunos vuelos internacionales y alguna que otra pendejadita aquí y allá, todo sigue mas o menos igual después de más de 8 meses.una cosa es reconocer que el proceso está incompleto y otra negar que se ha producido un cambio enorme.
La gente sigue pelando bola, los Chavistas siguen amedrentando a la población venezolana y haciendo lo que les da la gana. Lo que único que ha cambiado es que ahora tienen que compartir el botín petrolero con el gobierno gringo de turno y su hampón favorito que no es otro que Alejandro Betancourt.
Ese acuerdo oscuro del que nadie conoce los verdaderos detalles puede potencialmente significar graves problemas de cara a una Venezuela democrática y re institucionalizada. ¿O es que alguien duda que de alguna manera los chavistas y el cartel de los soles tienen también sus tentáculos metidos ahí? Alguna tajada se están llevando…
La verdad es que no puedo entender como a estas alturas todavía hay gente que se rasga las vestiduras por Trump y Rubio. Por cierto, este último no se quiso tomar la foto con Delcy Eloina en su ultimo viaje a Sur América; así como tampoco se la toma con María Corina. Típico guabinoso cobardón.
Alguien que me diga donde se ha manifestado “la presión y el interés”, Porque hasta ahora los que están ungidos para trabajar en eso son los alacranes, Jorgito y Dinorah.creo que el futuro democrático de Venezuela depende, en buena medida, de que Estados Unidos mantenga la presión y el interés necesarios para impedir que el viejo régimen simplemente se recomponga con otra cara.
Re: A mí tampoco me gusta lo que está pasando hoy en Venezuela, pero es lo que hay.
A mí se me gusta lo que está pasando pues tengo memoria y si me acuerdo las cosas que pasaban hasta el 2 de enero.
Ahora mucha gente sin miedo al funcionario reclamando sus derechos, grabando los abusos y viceversa de policías que son humillados por gente que se cree con chapa, Venezuela poco a poco se esta transformando y si ese camino sigue así en el futuro otra sociedad mucho mejor va a nacer. Y todo esto gracias a Trump que para mi ya se ganó el cielo.
Ahora mucha gente sin miedo al funcionario reclamando sus derechos, grabando los abusos y viceversa de policías que son humillados por gente que se cree con chapa, Venezuela poco a poco se esta transformando y si ese camino sigue así en el futuro otra sociedad mucho mejor va a nacer. Y todo esto gracias a Trump que para mi ya se ganó el cielo.
Los mierdogres son el cáncer de la civilización y los bidenvenecos su fase terminal.
Re: A mí tampoco me gusta lo que está pasando hoy en Venezuela, pero es lo que hay.
Mi pregunta es. ¿Que condiciones piensan ciertos foristas (chavistas y sospechosos de) que le va a poner cualquier inversor al petroleo venezolano?Yuka escribió: Dom Sep 13, 2026 7:47 am Te quito la caja: el petróleo no lo cobras tú, lo cobra EEUU. El Pentágono es dueño de 35% de la empresa.
Lo digo porque leo que lo de Estados Unidos es criminal y saqueo... ¿Esperaban que le dieran plata así no más a los politicastros venezolanos para que administraran una Industria que llevaron a la quiebra?
Guaco es música venezolana para la cabeza y para los pies ☆☆☆☆☆
Re: A mí tampoco me gusta lo que está pasando hoy en Venezuela, pero es lo que hay.
Mis viejos me dicen que los apagones incrementaron, y duran mucho mas. Pues como aumentan la produccion de la indsutria petrolera que tiene los sistemas de autogeneracion por los suelos? Se le pudo dar importancia primero a mejorar la generacion electrica, y levantar los sistemas de generacion, pero nah,"eso no me importa ahorita, quedate con tu parte y dame la mia".la Fuerza escribió: Dom Sep 13, 2026 5:32 pm pero tampoco se puede decir que este tangiblemente mejor.
Saludos.
Your beliefs do not make something true. Science doesn't care what you believe in. A corrupt always pretends to be moral, but moral is nothing you can use as card for or against. Alvorlig personforfølgelse
Re: A mí tampoco me gusta lo que está pasando hoy en Venezuela, pero es lo que hay.
Para mí, la situación es más simple: ¿Estaríamos mejor con el eterno plan de diálogos y elecciones de la falsa oposición? ¿No? Pues esto es lo que hay. Si aguantaron a la falsa oposición por más de 20 años porque "es que nosotros si somos democráticos, nojoda", entonces pueden aguantar más de 20 años de EEUU prensando al chavismo. ¿O me van a decir ahora que si hay urgencia para resolver la situación, cuando nunca le exigieron eso a la falsa oposición?
Que chembo, mano manao manolo manubrio manuscrito manutención manufacturación

