Axio escribió: Jue Sep 24, 2026 1:07 am
yo no se como funciona la economía en eeuu a nivel micro, pero en letrinoamerica, cuando el precio de la gasolina sube, sube TOOOOODO lo demás, porque la gasolina es el primer bien económico indispensable que mantiene el engranaje de la actividad socioproductiva en una nación.
y por supuesto, al subir los precios de bienes y servicios, revienta el peo.
ahora bien,
¿que mantiene el engranaje de la actividad socioproductiva en eeuu con un galon subiendo como la espuma de la champagne diariamente y que los ciudadanos gringos se queden asi no mas, como si nada viendo el precio de toa vaina subir sin siquiera contar un chiste y así reir para no llorar?
o si me tengo que creer que en eeuu todos viven de los bonos que suelta el genio estable para que sigan creyendo en él?????
misterios trumplovianos.....
Axio, precisamente el ejemplo venezolano demuestra lo contrario de lo que pretendes.
En Venezuela durante décadas se tuvo muchísimo cuidado con aumentar el precio de la gasolina porque se sabía perfectamente que un combustible barato tiene efectos sobre toda la estructura de costes. Por eso se mantuvo durante muchísimo tiempo fuertemente subsidiada. El problema es que aquello no hacía desaparecer el coste real: simplemente se trasladaba al Estado y, por esa vía, a las cuentas públicas, o sea que se mumana por otro lado. Cuando finalmente se intentó corregir el precio, el impacto fue evidente.
Pero de ahí a decir que si en el primer mundo la gasolina sube un 30% entonces «sube TOOOOODO» hay un trecho bastante grande.
Ponlo en números. Supongamos que un producto cuesta 100 dólares y que de esos 100 solamente 5 corresponden directa o indirectamente al combustible. Si la gasolina sube 30%, esos 5 pasan a ser 6,50. El coste total pasa de 100 a 101,50: un aumento del 1,5%, no del 30%.
Y eso suponiendo que el empresario traslade íntegramente el aumento al consumidor. Puede absorber una parte reduciendo margen, puede mejorar eficiencia, puede renegociar transporte o proveedores, etc. El efecto final sobre el precio depende de la estructura de costes y de la competencia.
Ahora viene lo importante:
una economía con inflación baja no funciona igual que una economía con inflación descontrolada.
En EEUU, aunque una subida fuerte de la gasolina se nota —y mucho—, los demás precios no tienen por qué entrar automáticamente en una espiral. Si la inflación general está alrededor del 3%, los salarios y contratos se negocian en una moneda relativamente estable y las expectativas de inflación permanecen contenidas, una subida del combustible es principalmente un aumento de determinados costes.
En Venezuela, en cambio, la gasolina barata llegó a ser prácticamente una política de Estado porque subirla tenía consecuencias muy visibles sobre transporte, alimentos y demás precios. Y cuando además tienes una moneda que pierde valor aceleradamente, ajustes salariales, expectativas de inflación, devaluación y empresas que necesitan protegerse de la pérdida de poder adquisitivo, entonces sí tienes las condiciones para que un aumento inicial se propague por toda la economía.
La diferencia se ve perfectamente con las magnitudes: una inflación del orden del 3% anual y una inflación de cientos por ciento no son dos versiones del mismo fenómeno. Son problemas económicos de naturaleza y escala completamente diferentes.
Por eso tu pregunta de «¿cómo pueden los gringos quedarse tranquilos viendo subir la gasolina?» parte de una premisa equivocada. No es que no lo sientan ni que estén «como si nada». Lo sienten en el bolsillo, y precisamente la gasolina puede tener un impacto importante en el IPC. Lo que no ocurre es que una subida del combustible se transforme automáticamente y en la misma proporción en el precio de todo lo demás. No lo sienten con el mismo impacto, ni cerca.
Y, claro, se nota que este mecanismo te resulta extraño porque tú nunca has salido de esa «selva» que utilizas como referencia.
Si toda tu experiencia económica está formada por países latinoamericanos con inflación crónica, controles, subsidios, devaluaciones y episodios hiperinflacionarios, es bastante fácil terminar creyendo que ese comportamiento de los precios es una ley universal que aplica igual al primer mundo.
No lo es.
La gasolina es un insumo importante. La inflación generalizada es otra cosa. Confundir ambas es precisamente el error que hay que evitar.